·····Las
Merindades fueron el germen de Castilla en la Edad
Media. Es una comarca norteña definida por
el cantabrico y llena de historia y pasado. Presenta
un quebrado territorio en el que podemos encontrar
variados ecosistemas y salvajes paisajes naturales.
Nos encontramos una tierra de contrastes con los
valles más verdes, escarpados acantilados,
montañas aisladas y espectaculares cascadas.
También podemos perdernos en la red de calzadas
milenarias, realizar rutas a pie o en bicicleta
o a caballo y descargar adrenalina practicando deportes
de aventura o esquiando.
Para volver al medievo no hay como visitar la ciudad
de Frías, encaramada en una abrupta plataforma
de Toba, presidida por su castillo y adornada por
las casas colgantes. Poza de la Sal, cerca de las
Merindades, es otro lugar con gusto a pasado:: las
salinas, el trazado de las tortuosas calles y sus
casas peculiares. En Espinosa de los Monteros, conocida
sobre todo por sus legendarios Monteros Reales,
abundan las casonas y las torres señoriales
y cuenta con unos paisajes espectaculares. La ciudad
de Medina de Pomar, antigua capital de las Merindades,
esconde un rico y variado patrimonio artístico
y cultural:: el monasterio de Santa Clara, la judería,
el Alcázar de los Condestables de Castilla
[llamado popularmente'Las Torres'], que alberga
el Museo de las Merindades y que podemos apreciar
en la foto.
La naturaleza nos deslumbra en el Complejo Karstico
de Ojo Guareña que es el conjunto de cuevas
más extenso de la Península Ibérica
con casi cien kilómetros de desarrollo y
puede incluirse entre los diez mayores del planeta.
Está declarado 'Monumento Natural' y se puede
seguir con toda claridad y sin que falte ninguna
etapa clave la evolución de la religiosidad
del hombre occidental desde el Paleolítico
hasta nuestros días. Se pueden conocer algunas
de las cuevas que forman parte del complejo y la
ermita y la cueva de San Bernabé···· |